El Diseño, práctica capaz de dialogar con la industria, con el gobierno y con objetos complejos de nuestras ciudades
Roberto León Ábrego
Fotografía: J. Cruz
Del 23 al 25 de septiembre se realizó la segunda Asamblea Ordinaria DI Integra 2026, que contó con diversas actividades enfocadas en resaltar que el diseño no sólo es una disciplina que se enseña en el aula, sino una práctica capaz de dialogar con la industria, con el gobierno y con objetos complejos de nuestras ciudades. El encuentro tuvo como propósito tender puentes entre la academia y las diversas esferas prácticas de la realidad, propiciar el surgimiento de ideas y acuerdos con continuidad, y enriquecer el trabajo académico a partir del intercambio entre estudiantes, docentes, egresadas y egresados, instituciones y profesionales del diseño.
La UAM Cuajimalpa fue sede de este encuentro, que permitió reunir a integrantes de distintas instituciones y abrir espacios de diálogo en torno a los retos actuales del diseño. A través de charlas, muestras, un conversatorio con egresadas y un Hackatón, las actividades acercaron a la comunidad universitaria a distintas experiencias profesionales y a problemas concretos relacionados con la movilidad, la sostenibilidad, la inclusión y la transformación tecnológica.
En el acto inaugural, el doctor Alfonso Mauricio Sales Cruz, Rector de la UAM Cuajimalpa, expresó que este encuentro “nos reúne para compartir experiencias y fortalecer la colaboración entre nuestras instituciones”, además de resaltar que esta tarea común contribuye a formar profesionales del diseño capaces de comprender su entorno y contribuir a resolver problemas de nuestra sociedad.
El Rector señaló que el amplio programa de esta segunda asamblea de DI Integra permitiría dialogar sobre movilidad urbana, conocer proyectos del alumnado, escuchar las experiencias profesionales de las personas egresadas y participar en un Hackatón de diseño. Todas estas actividades, puntualizó, acercan la formación universitaria a la práctica y permiten aprender desde otras perspectivas.
Asimismo, destacó que los retos de la movilidad, la sostenibilidad, la inclusión y la transformación tecnológica requieren la colaboración de distintas disciplinas y distintas instituciones, por lo que encuentros como este “nos ayudan a sumar conocimiento, revisar cómo enseñamos y encontrar nuevas posibilidades de trabajo conjunto; en la UAM Cuajimalpa buscamos que la formación combine pensamiento crítico, creatividad y responsabilidad social”.
También instó al alumnado a aprovechar este encuentro, para preguntar, compartir sus ideas y trabajar con personas de otras instituciones. Sobre el Hackathón, indicó que representaba una oportunidad para escuchar, experimentar y poner a prueba sus propuestas frente a un problema concreto; mientras que de las experiencias de las personas egresadas permitirían reconocer los desafíos del ejercicio profesional y reflexionar sobre cómo preparar mejor a las nuevas generaciones.
Por último, señaló que de esta Asamblea se esperaba el surgimiento de ideas y acuerdos que tengan continuidad en las aulas, en diversos proyectos y en la relación con otras comunidades.
Por su parte, la maestra Mariana González de la Rosa, presidenta de DI-Integra, en compañía del maestro José L. González, vicepresidente, presentaron la evolución estratégica y los objetivos de esta asociación surgida en 2022.
DI Integra, Asociación Mexicana de Instituciones y Escuelas de Diseño Industrial, tiene cuatro ejes en su quehacer. El primero tiene que ver con la operación en comunidad: el trabajo que se realiza dentro de las academias y las comisiones que se integran desde las sociedades y las representaciones de cada universidad. Este eje alimenta al segundo, relacionado con el desarrollo académico, que a su vez fortalece el tercero, enfocado en la comunicación y la voz que se desea dar y proyectar hacia el exterior.
Esto ha permitido generar el cuarto eje, "Alianzas Estratégicas de Incidencia", que conectan con el mundo exterior, tanto a nivel nacional e internacional, y produce vínculos con organizaciones como World Design Organization, con el Premio Nacional de Diseña MX, con el Colegio de Diseñadores y con festivales, además de propiciar acercamientos con el gobierno, la Secretaría de Economía y con las industrias creativas.
De esta manera, DI Integra aglutina actualmente a más de 35 universidades públicas y privadas de todo el país, lo que representa alrededor de 10,000 estudiantes de diseño industrial a nivel nacional . Conjuntamente, cuentan con los hackathones nacionales de diseño.
Otro momento de esta asamblea fue la charla del proyecto Olinia, presentado ante los medios de comunicación hace poco más de dos meses antes, a cargo de Rafael Garayoa, director de tecnología en Olinia. Hablar de este proyecto resultó pertinente para mostrar el significado y la importancia de tender puentes entre la academia y el mundo real.
Olinia, cuyo director es el maestro Ricardo Lozano Villaseñor, se creó a partir de una iniciativa personal de la presidenta Claudia Sheinbaum y contempla vehículos, tanto una versión de pasajeros como una de carga, pensados exclusivamente para la movilidad urbana. El proyecto fue presentado como un llamado para innovar en México y desde México.
Sobre todo, subrayó el director de Tecnología, “not solamente innovar, no solamente hacer un producto, sino poder genuinamente detonar una industria e impactar” en el sector económico. El objetivo de Olinia es crear la primera armaduría mexicana de mini vehículos eléctricos desarrollados por diseñadores e ingenieros mexicanos, así como generar un vehículo que permita habilitar movilidad sin emisiones y que esté al alcance de millones de personas mexicanas.
México es la doceava economía mundial y el séptimo productor de vehículos; sin embargo, aclaró Rafael Garayoa, “no tenemos una empresa nacional de vehículos, han existido algunas empresas en el pasado, no han logrado subsistir en el tiempo”.
En el Aula Magna se llevó a cabo un conversatorio con personas egresadas de la UAM, a partir de preguntas como ¿cuáles fueron los principales retos al egresar de Diseño? ¿qué pensaban que era el diseño? ¿qué piensan que es el diseño hoy? ¿para qué sirve el diseño? ¿alguna experiencia que fue un rotundo fracaso, pero del cual surgió un aprendizaje? y sobre el uso de la inteligencia artificial, entre otras.
En el acto participaron Daniela Zárate, egresada de la licenciatura de Diseño Industrial de la UAM Xochimilco y con maestría en Ciencias y Artes para el Diseño; e Ivonne Ramírez, licenciada en Diseño Integral y maestra en Diseño de Información de la Unidad Cuajimalpa.
Daniela Zárate señaló que uno de los grandes retos al egresar es enfrentarse a que, mientras en la universidad se imagina que va a diseñar la cosa más nueva, diferente, única, innovadora, con materiales nuevos, con planos y un dibujo técnico increíble, en la realidad “al menos donde yo ejerzo, me he encontrado con normas, gobierno, licitaciones, instituciones de salud o los mismos clientes que te dicen:
Agregó que los planos y diseños también deben traducirse para las personas que operan las máquinas y que van a fabricar, doblar, soldar o procesar el objeto hasta obtener el acabado final.
Sobre la inteligencia artificial y tecnología, las egresadas indicaron que no se trata de desarrollar una capacidad enfocada en una sola herramienta tecnológica, sino de desarrollar la capacidad de aprender nuevas herramientas y adaptarse a cualquier programa. En cuanto a la inteligencia artificial, destacaron que puede ofrecer una solución rápida, pero no necesariamente una comprensión profunda de un problema. Ahí, señalaron, “nosotros como diseñadores podemos entrar y ya usar nuestro criterio, nuestro razonamiento y decir: me está diciendo que azul, pero voy a investigar por qué y qué tipo de azul y para qué y por qué no verde”.
Mientras tanto, en el Ágora se contó con la Muestra Universitaria Diseño de futuros de México para el Mundo, en la cual se exhibieron 21 proyectos-carteles de estudiantes, incluyendo proyectos de las unidades hermanas Azcapotzalco y Xochimilco.
En el Patio Poniente tuvo lugar el Hackatón, en el cual, al inicio, Fernando Ocaña, director de diseño automotriz en Olinia, realizó una presentación detallada sobre el proceso de diseño y el proceso creativo detrás del vehículo.
En este Hackatón se trabajó el tema de diseño de futuros de movilidad urbana. Se formaron ocho equipos con el reto de pensar el futuro de manera creativa, “rompiendo estos bloqueos mentales de futuros preconstruidos que desde pequeños hemos ido absorbiendo”.
Las y los participantes contaron con toda la libertad de proponer productos o soluciones y explorar el abanico de posibilidades sin miedo a equivocarse. “Los ejercicios del futuro no se tratan de predecir o adivinar qué va a ocurrir, sino de explorarlo, de escucharnos, de crear ejercicios de acercamiento a futuros deseables”, se señaló en la actividad.
A lo largo de la jornada también se contó con la presencia del doctor Carlos Roberto Jaimez González, director de la División de Ciencias de la Comunicación y Diseño de la Unidad Cuajimalpa; la maestra Lorena Guerrero, secretaria Académica de la DCCD; la maestra Areli García, directora de CyAD de la UAM Azcapotzalco, entre otras autoridades, docentes y personas participantes.
La realización de esta segunda Asamblea Ordinaria de DI Integra en la UAM Cuajimalpa permitió así que distintos integrantes de la comunidad universitaria compartieran experiencias, proyectos y preguntas con otras instituciones y con profesionales vinculados al diseño. Las actividades mostraron distintas formas de acercar la formación académica a los desafíos del entorno y de generar, desde la universidad, espacios de colaboración que puedan tener continuidad en nuevos proyectos, en las aulas y en el ejercicio profesional.
*Un vehículo tipo Tesla, con una batería de unos 60-70 kilowatt-hora, requiere transitar alrededor de unos 70 a 80 mil kilómetros para poder llegar a un Net Zero (cero emisiones netas; significa lograr un equilibrio entre los gases de efecto invernadero emitidos a la atmósfera y los que se eliminan de ella); donde las emisiones que se usaron para producir el vehículo compensen las emisiones ahorradas durante su operación. En cambio, el Olinia se recarga a una potencia de 1.8 kilowatts, equivalente a la de un horno de microondas.