Aquello que seremos

Publicado en el sitio por: Administrador portal
Publicado 30/07/2026 a las 01:20hrs.

 

La negación del tiempo y un futuro alterno

Autor: Roberto León Ábrego

Fotografía: Ford Calixto

“Te vi sin que me vieras.
Te hablé sin que me oyeras.
Y toda mi amargura se ahogó dentro.
Está quedando feísimo. Estoy horrible.
Nada puedo hacer bien.
Para no estar tan peor, mejor payaso”

— Tirisio Bicicleta

Con estas palabras apareció en escena el payaso Tirisio Bicicleta, personaje central de Aquello que seremos, obra unipersonal presentada en el Aula Magna de la UAM Cuajimalpa bajo la dirección de Arturo Bernavé. La obra constituyó el proyecto creativo de titulación de Mauricio Barajas, alumno de la Licenciatura en Humanidades, quien recurrió al teatro para reflexionar sobre la identidad, la memoria familiar y las posibilidades de aquello que pudo haber sido.

A través de tres actos y un prefacio, la propuesta articula dos conceptos: el biodrama, que parte de experiencias reales y biográficas, y la ucronía, ejercicio narrativo que imagina historias alternativas a partir de un cambio en el pasado. Desde esa combinación, el autor se pregunta qué nos define como personas, y plantea interrogantes relacionadas: ¿cómo construimos nuestra identidad frente a los cambios, las pérdidas y los desafíos de nuestro tiempo? ¿qué habría ocurrido si quienes nos rodean hubieran tomado decisiones distintas? Mauricio propone una mirada sensible sobre estas preguntas a través del lenguaje escénico, invitándonos a reflexionar sobre aquello que nos constituye como individuos y como comunidad.

Aquello que seremos

En entrevista, Mauricio explicó que, dentro de la Licenciatura en Humanidades, las y los alumnos pueden optar por realizar un proyecto creativo como modalidad de titulación, siempre acompañado de una investigación académica que lo sustente.

“A mí me interesó hacer una historia de biodrama y juntarla con otro término que se llama ucronía. La ucronía se asocia a la utopía, pero mientras la utopía es esta negación de un lugar que normalmente está proyectado hacia un futuro, la ucronía está proyectada hacia el pasado y es una negación del tiempo. Por ejemplo, qué hubiera pasado si Hitler hubiera sido aceptado en la escuela de arte y no hubiera llegado a convertirse en un dictador. Entonces yo lo quise retomar, pero en un aspecto o en un espacio más íntimo, más familiar, y tomar la historia de mi familia, pero desde una ucronía”.

Uno de los objetivos centrales de este proyecto final fue acercarse de otra manera a su padre y a su madre, a partir de esta premisa: qué habría ocurrido si no se hubieran casado y, por tanto, nunca hubieran formado la familia que hoy conocen. Esta pieza escénica es una exploración afectiva de su propia historia y de esas posibilidades.

Mauricio añadió:

“Fueron muchas intenciones realmente, incluso hubo una en especial que descubrí después de la función, pero inicialmente intenté explorar la parte dramática. En la carrera de Humanidades no es una exploración frecuente. Al final me di cuenta de que más allá de estos intereses académicos o teatrales, buscaba un acercamiento a mi familia. Sin estarles viendo habitualmente, sin vivir con ella, noté que esa lejanía me hizo buscar una forma de aproximarme”.

Mauricio compartió además que su papá proviene de una familia circense y durante algunos años trabajó como comediante. El personaje de Tirisio Bicicleta, explicó, fue precisamente el nombre artístico de su padre antes de abandonar esa profesión para formar una familia.

¿Cómo está compuesta Aquello que seremos?

Está compuesta por tres actos y un prefacio.

“La idea de la ucronía sobre mi familia tiene dos años en mi mente. Sin embargo, la idea de convertirla en una obra tiene poco menos de un año y el proceso de escritura tomó alrededor de diez meses, más tres meses de escritura del ensayo académico.”

Sobre la estructura de la obra, Mauricio precisó:

“Primero aparece el personaje del payaso; después vemos un espectáculo donde intenta hacer reír, pero algo comienza a quebrarse. En el segundo acto surge la historia oculta y el punto de ruptura del personaje. El tercero es el más onírico y también el más abierto a la interpretación”.

Sobre el impacto emocional de la pieza, el alumno expresó:

“Pensábamos que el tercer acto funcionaría como un descanso emocional; sin embargo, el día de la función ocurrió lo contrario. Como estaban presentes mis papás, todo adquirió una carga mucho más fuerte”.

La respuesta del público fue uno de los aspectos que más lo conmovió:

“Me sorprendió mucho la retroalimentación de personas que ni siquiera sabían que quienes aparecían en la historia eran mis papás. Encontrarme con personas llorando o diciéndome que la obra las había emocionado fue muy significativo”.

El teatro como forma de investigación

Para Mauricio Barajas, el proyecto también representó la posibilidad de explorar el lenguaje escénico como una herramienta de investigación desde las Humanidades.

“Quería experimentar esa parte teatral que siempre me ha interesado y ver cómo dialoga con las Humanidades. Al final descubrí que el proyecto era mucho más que un ejercicio académico: era una forma de acercarme a mi familia”.

La puesta en escena contó con la colaboración de:

  • Aldo Cervantes: Sonido
  • Arturo Pineda: Iluminación
  • Miranda Cruz y Beck Ruiz: Equipo de apoyo

“Esta obra la hice con mucho cariño y mucho esfuerzo, pero no la hice solo. Hubo un equipo que me apoyó durante todo el proceso. También quería hacer una mención especial: esta obra está dedicada a mi familia”.



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