Roberto León Ábrego
Fotografía: Ford Calixto

En el marco del Día Internacional de Nelson Mandela y como parte de las Cuartas Jornadas por la Paz, la Unidad Cuajimalpa, a través del Cineclub UAM-C, proyectó la película Invictus (2009), dirigida por Clint Eastwood y protagonizada por Morgan Freeman y Matt Damon. La función propició un espacio de reflexión en torno a la construcción de paz a través de la reconciliación, desde una aproximación sensorial a la vida y legado del expresidente sudafricano.

Al término de la proyección, la doctora Zoila Román Espinal, de la División de Ciencias Sociales y Humanidades, expresó que la paz requiere mucho más que leyes o marcos normativos: necesita educación, comunicación, cultura, deporte, cine y, sobre todo, congruencia. En este sentido, destacó que la historia de Mandela constituye un ejemplo de cómo el ejercicio de poder puede orientarse hacia la reconciliación y no hacia la venganza.
“Cuando Mandela adquiere el poder pudo haber actuado de otra manera: ‘Yo tengo el poder, ahora viene la venganza’, ‘todo el peso de la ley contra los blancos’. Sin embargo, actuó con congruencia y encontró en el deporte una vía para propiciar la reconciliación entre quienes habitaban Sudáfrica”, expresó. Añadió que mantener esa congruencia resulta especialmente complejo en contextos de polarización, pero que la trayectoría de Mandela demuestra que es posible construir caminos hacia la paz.

Por su parte, el doctor Jesús Octavio Elizondo Martínez, profesor-investigador del Departamento de Ciencias de la Comunicación y responsable de la Red de Investigación sobre Cultura de Paz, Justicia e Instituciones Sólidas de la UAM, aseveró que la película refleja con claridad la filosofía política y la fortaleza personal de Mandela.
Afirmó que su convicción política antes, durante, y después de los 27 años que permaneció en prisión, le permitieron desarrollar una personalidad serena, pacífica y firme, cualidades que hicieron posible su liderazgo como jefe de Estado. Asimismo, consideró que, a más de 15 años de su estreno, la película mantiene plena vigencia y continúa ofreciendo elementos para reflexionar sobre los desafíos contemporáneos de la construcción de paz, específicamente en entornos universitarios.

Finalmente, el licenciado Nemesio Chávez Arredondo, también integrante del Departamento de Ciencias de la Comunicación de la Unidad Cuajimalpa, destacó el carácter ejemplar de Nelson Mandela y la manera en la que la película retrata una ética del servicio público basada en el reconocimiento de la dignidad humana.
Entre los momentos más significativos del filme, recordó frases como “que nunca más se repita la opresión de nadie por nadie”, “el perdón libera el alma y quita el miedo”, al tiempo que subrayó la capacidad de Mandela para mirar a todas las personas como iguales, interesarse genuinamente por ellas y reconocer su dignidad sin distinción alguna. En este sentido, señaló que uno de los principales mensajes de Invictus es que todas las personas merecen los mismos derechos, las mismas oportunidades y el mismo respeto.
